El cambio climático altera la vida de todos los seres, la atmósfera y los océanos. Sus consecuencias son múltiples: aumento de temperaturas, deshielo, ascenso del nivel de mar, fenómenos meteorológicos extremos, emigración de millones de personas, extinción de especies. ¿Pero qué pasa con el suelo? ¿Y qué pasa, sobre todo, con las millones de hectáreas destinadas a proveernos de alimentos? Aunque resulte paradójico, el mismo efecto que nos condenó a situaciones catastróficas brindó también el escenario propicio para multiplicar la producción agraria.
Para empezar, hay que decir que la tierra es tanto agente como mitigadora del cambio climático. "Una parte de las emisiones de gases de efecto invernadero proviene de la deforestación o la pérdida de pasturas y también de las reacciones biológicas del nitrógeno", explica Miguel Ángel Taboada, director de Suelos del Instituto Nacional de Tecnológica Agropecuaria (Inta). Dañinos y silenciosos, eldióxido de carbono (CO2) y el óxido nitroso (N2O) absorben la radiación infrarroja, atrapan el calor y calientan la superficie de la Tierra.
"Pero el suelo también puede ser un mitigador porque es un gran almacén de carbono de la naturaleza. Al capturar el CO2 de la atmósfera genera el balance: por un lado emite y por otro atrapa", señala en diálogo con ámbito.com.
Al mismo tiempo, los suelos son afectados por tormentas de lluvia y tierra, aumentos de temperatura intensos, erosiones o aludes, aunque como consecuencia de distintos factores. "Está en duda cuánto de lo que pasa es cambio climático y cuánto variabilidad del clima. Las inundaciones que afectan el país, por ejemplo, se deben a causas diversas. Sumado a que está lloviendo mucho por la corriente del Niño, los suelos perdieron capacidad para almacenar el agua. Hay que tener en cuenta que en 25 años hubo un cambio de uso de la tierra que afectó a 12 millones de hectáreas, ocupadas fundamentalmente por la soja".
Es probable que 2016 sea el año más cálido del que se tenga registro, según un informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM). Los datos preliminares indican que el aumento de la temperatura de 2016 será de aproximadamente 1,2 °C por encima del año pasado.
Con esto, aumentan los riesgos de que se produzcan fenómenos naturales, como huracanes e inundaciones, que afectan a la población que vive en las zonas más linderas al mar. Se vieron afectadas más de 60 millones de personas en todo el mundo, sobre todo en países pobres.
Las concentraciones de los gases de efecto invernadero en la atmósfera “aumentan y alcanzarán niveles sin precedentes”. Las temperaturas llegaron a su máximo nivel a principios de año. Desde enero a septiembre, se registró un aumento de 0, 88 grados centígrados y los hielos marinos del Ártico se siguieron derritiendo durante ese período.
“Debido al cambio climático, ha aumentado la incidencia y los efectos de los fenómenos extremos. Las inundaciones y las olas de calor que solo sucedían una vez en una generación son cada vez más frecuentes”, señaló Petter Talaas, secretario general de la OMM. El aumento del nivel del mar también aumentó el número de tormentas peligrosas y desastres naturales.
El documento cita fenómenos concretos registrados en 2016, como el huracán Matthew que destrozó Haití, las inundaciones del Yangtzé en China o el incendio que asoló en mayo Fort MacMurray en Alberta (Canadá), además de la corriente El Niño, particularmente virulenta en este periodo 2015-16.
Entre los picos de calor nunca alcanzados hasta esa fecha, el informe cita los de Pretoria, Sudáfrica (42,7 grados), Tailandia (44,6), Phalodi, India (51 grados), Basora, Irak (53,9 grados) o Mitribah, Kuwait (54 grados).
Los desastres naturales provocados por el aumento del nivel del mar generan más migraciones, porque grandes masas de la población que vive en los litorales marítimos se refugia en zonas más seguras. También está en jaque la seguridad alimentaria mundial porque perjudican la agricultura.
La OMM publicó el informe previsional de 2016 para presentarla en la 22º Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio climático que se celebra en Marruecos desde el lunes pasado. La Cumbre reúne a 190 naciones y es la primera desde que se firmó el Acuerdo de París para mitigar los efectos del cambio climático.
Un informe de la Organización Meteorológica Mundial sostiene que ésto ocurrirá si sigue la tendencia como hasta ahora; en la cumbre de lucha contra el cambio climático se esperan definiciones por parte de los Estados Unidos
Marrakech, MARRUECOS.- Mientras los representantes de los países siguen con la incertidumbre sobre cómo influirá la próxima presidencia de los Estados Unidos, a cargo de Donald Trump, en la cumbre de lucha contra el cambio climático (COP22) nuevos estudios indican que el planeta no espera por las decisiones políticas.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) acaba de dar a conocer un nuevo reporte en el que confirma las proyecciones sobre 2016 : "Es muy probable que 2016 sea el año más cálido del que se tenga constancia, y las temperaturas mundiales serán aún más elevadas que las temperaturas sin precedentes registradas en 2015. Los datos preliminares indican que el aumento de la temperatura mundial de 2016 será de aproximadamente 1,2°C por encima de los niveles preindustriales", según el estudio realizado por el organismo internacional.
El trabajo, que se conoció ayer sostiene que de enero a septiembre pasado las temperaturas fueron superiores en 0,88°C a la media (14 °C) del período comprendido entre 1961 y 1990, que la OMM utiliza como valor de referencia. Según los datos preliminares correspondientes a octubre, las temperaturas se encuentran en un nivel lo suficientemente elevado en 2016 como para que constituya el año más cálido jamás registrado, lo cual significa que 16 de los 17 años más cálidos de que se tiene constancia corresponden al presente siglo (1998 fue el otro).
Los indicadores del cambio climático a largo plazo también baten récords. Las concentraciones de los principales gases de efecto invernadero en la atmósfera continúan aumentando y alcanzan niveles sin precedentes. Los hielos marinos del Ártico permanecieron en niveles muy bajos, sobre todo durante los primeros meses de 2016 y el período de recongelación en octubre, y se observó un nivel de deshielo importante y especialmente precoz en la capa de hielo de Groenlandia.
"Un nuevo año, un nuevo récord. Se prevé que en 2016 se superarán las altas temperaturas registradas en 2015", afirmó Petteri Taalas, Secretario General de la OMM. "El calor adicional procedente del intenso episodio de El Niño ha desaparecido, pero el calor que se desprende del calentamiento global continuará", agregó.
El 2016, camino a ser el año más cálido de la historia.
Entre dos de los fenómenos que menciona el informe debido al aumento del calor oceánico por el fenómeno de El Niño, señala que favoreció la decoloración de los arrecifes de coral y el aumento del nivel del mar por encima de lo normal.
"Hasta la fecha, el fenómeno más mortífero de 2016 ha sido el huracán Matthew,que provocó la emergencia humanitaria más grave de Haití desde el terremoto de 2010. A lo largo del año, los fenómenos meteorológicos extremos han causado pérdidas socioeconómicas considerables en todas las regiones del mundo", agrega el trabajo.
El día de mañana será clave ya que por primera vez se reunirá el plenario de los 197 países que firmaron el Acuerdo de París en diciembre del año pasado. Hasta ahora ya lo han ratificado 109, razón por la cual el tratado entró en vigor el 4 de este mes. Sin embargo, toda la expectativa que generó la temprana implementación del acuerdo se desmoronó con la llegada de Trump a la presidencia de los Estados Unidos quien públicamente niega que exista el cambio climático.
A pesar de ellos los ministros y representantes de alto nivel empiezan a llegar a esta ciudad para mantener en pie las negociaciones aunque poco se sabe cuál será la posición oficial de los Estados Unidos que recién esta tarde dará una conferencia de prensa. Según pudo saber La Nacion, para hoy el secretario de Estado deBarack Obama, John Kerry mantendría esta semana una reunión con representantes de todas las delegaciones ; sin embargo, la reunión fue suspendida hasta nuevo aviso.
El foro internacional C40 anunció que Buenos Aires es una de las 4 ciudades finalistas que compiten por el 4º Premio Anual C40 en la categoría “Planes de acción e inventarios”. En total, son diez las categorías relacionadas con el Cambio Climático, e incluye las acciones, políticas y programas que las ciudades han implementado para mitigar y combatir sus efectos.
Los rubros en los que se evalúa a las ciudades son: Plan de Acción contra el Cambio Climático e Inventarios; Planes de Adaptación y Evaluación; Eficiencia Energética en Edificios; Energías Limpias; Desarrollo Financiero y Económico; Residuos Sólidos Urbanos; Acciones de Adaptación; Transporte; Comunidades Sustentables y Cambio Climático; y Cambio Climático e Igualdad Social.La Ciudad de Buenos Aires ha sido destacada junto con Portland, París y Ciudad del Cabo en su categoría. En los diversos rubros han sido nominadas Curitiba, Toronto, San Francisco, Hong Kong , Vancouver, Belo Horizonte, Ciudad de México, entre un total de 35 ciudades.
El Plan de Acción frente al Cambio Climático 2016-2020 es una herramienta dinámica para la planificación de las políticas integrales de mitigación y adaptación a los efectos adversos del cambio climático. Continúa con el camino iniciado en 2009, cuando se desarrolló como punto de partida: el Plan de Acción de Cambio Climático Buenos Aires 2010-2030, en el que se propuso la meta de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero del 30% en el 2030, frente un escenario sin aplicar medidas.
Asimismo, en su primera actualización y a partir de un análisis exhaustivo de las distintas medidas llevadas a cabo en el periodo previo (2010-2015) y del potencial de reducción de emisiones para la próxima etapa, la ciudad se propone como meta parcial de reducción, del 10% en el 2020.La C40 es una red de ciudades comprometidas con la reducción de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero y con las estrategias de adaptación al Cambio Climático.
El grupo fue fundado luego de una reunión de delegados de ciudades provenientes de 18 países organizada por el Alcalde de Londres, Ken Livingstone en octubre de 2005. En agosto de 2006, el grupo firmó un memorandum de entendimiento con la Iniciativa para el Clima de la Fundación Clinton, mediante la cual dicha Fundación, proveyó a las ciudades de soportes técnicos y comunicacionales para sus estrategias frente al desafío del Cambio Climático. Desde 2009, la Ciudad de Buenos Aires pertenece a la Red C40.
En marzo de 2015, Buenos Aires fue anfitriona del primer Foro Latinoamericano de Alcaldes C40, enmarcado en la problemática del cambio climático como desafío urbano. Dicho encuentro fue un espacio de facilitación y promoción de intercambio y construcción colectiva de estrategias y conocimientos entre los gobiernos locales de la región; proporcionando a los alcaldes, funcionarios y expertos técnicos de los gobiernos locales de la región, la oportunidad de socializar, compartir, discutir y aprender sobre la forma en que las ciudades de la región están abordando los retos climáticos, asumiendo responsabilidades y preparándose para el futuro.
La C40, por otra parte, distinguió a la Ciudad de Buenos Aires, como una de las 10 que más trabaja en la lucha contra el Cambio Climático, y le otorgó el sello Compact Compliant por haber cumplido con todos los compromisos asumidos en la firma del Acuerdo de Alcaldes. Ese logro se consiguió tres años antes de la fecha prevista en el compromiso.
Los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera terrestre ya superan consistentemente la simbólica marca de 400 partes de CO2 por cada millón de moléculas (ppm). Todo indica que se mantendrán así “durante muchas generaciones”, advirtió la Organización Meteorológica internacional (OMI) en su último informe.
La simbólica marca -que muchos científicos creen es prueba irrefutable de la responsabilidad humana sobre el cambio climático- ya había sido superada por primera vez en la historia moderna el año pasado.
Pero, según la OMI, todo indica que 2016 va a ser el primer año completo en superarla, en buena medida por causa del reciente fenómeno de El Niño.
“Las condiciones de sequía en las regiones tropicales provocadas por El Niñoredujeron la capacidad de la vegetación para absorber CO2″, explicó Matt McGrath, corresponsal para temas ambientales de la BBC.
“Y los fuegos provocados por las condiciones secas también produjeron emisiones adicionales”, agregó el experto.
Image copyright: NOAALa estación en el observatorio de Mauna Loa en Hawái fue la primera en registrar la histórica marca.
La Organización Meteorológica internacional, sin embargo, advirtió que si bien el factor El Niño ya desapareció, no sucede lo mismo con el impacto humano en el cambio climático.
“Y si no se aborda el problema de las emisiones de CO2 no se puede combatir el cambio climático y mantener el aumento de temperatura en menos de dos grados centígrados con respecto a la era industrial”, dijo el secretario general de la organización, Petteri Taalas.
Según los expertos, la última vez que los niveles de CO2 estaban regularmente por encima de los 400 ppm fue hace cinco millones de años.
Y, antes de 1800, los niveles se mantenían en aproximadamente 280 ppm, según cifras de la oficina nacional de control atmosférico y oceánico de EE.UU., NOAA
Otros gases
El reporte de la OMI también destacó el crecimiento de otros gases de invernadero, incluyendo metano y óxido nitroso.
En 2015, los niveles de metano eran 2,5 veces superiores a los de la era pre-industrial mientras que el óxido nitroso estaba 1,2 veces por encima de los máximos históricos.
Image copyright: REUTERSLa reducción de los niveles de CO2 es fundamental en el combate contra el cambio climático.
Y el estudio también destacó el impacto del mayor volumen de esos gases sobre el clima del planeta.
Según los datos de la OMI, entre 1990 y 2015 se produjo un aumento del 37% del forzamiento radiactivo, como se conoce al efecto de calentamiento causado por la acumulación de estas substancias derivadas de actividades industriales, agrícolas y domésticas.
En diciembre de 2015 unos 200 países suscribieron en país un acuerdo para combatir el cambio climático y una reunión para decidir los próximos pasos tendrá lugar en Marruecos en noviembre de este año.